A través de un complejo y emotivo viaje entre padre e hija, ambientado en las aguas de una piscina comunitaria de El Cairo, Yomna, una directora debutante, utiliza el proceso cinematográfico como herramienta para pasar más tiempo con su distante padre. Al acercarse a él, explora sus preguntas existenciales en torno a la carrera, la paternidad y la mortalidad.